Galidanza

Somos una red. Una red de luz. Cuando piensas que hasta aquí llegó, aparece un “alguien”, un “algo” que abre una rendija en tu puerta. Y es que a veces las rendijas dejan pasar más luz que si tuviéramos la puerta de par en par. Este lugar me abre los sentidos, me hace volar y me devuelve la esperanza. Me configura de manera diferente. Me gusta este lugar y las almas que he conocido en él. Almas de aquí y de allá. Me gusta su verde belleza y su azul eterno. Y me gusta su Sol y su Luna. Y también me gusta lo que no me gusta de él, porque me enseña a crecer y enfrentarme a miedos.

Deseo y visualizo cómo se verían los cuerpos danzantes en este lugar. Cómo se vería mi danza en él, con sus almas, sus colores y su todo. Cómo acompañaría a este lugar danzante de agua, hojas, viento, olores, luz y sombra.

Es magia. Es energía. Es luz. Entrando por tus poros y, llenando tu espíritu, te susurra el secreto de la vida. Y te reconcilia con tu ser.

Gracias Galicia.

¡A seguir bailando!

Drew Jiménez©