Capítulo 3: El instinto

Y yo no sé de dónde pero surgieron las garras, y con ellas se provocaron los jadeos, las convulsiones, las sacudidas y los temblores. Sarah recurre a los ancianos para destapar su instinto y su intuición, y recurre al canto y al llanto para re-surgir, para re-nacer.

Que lo divino es luz y oscuridad a la vez, y no nos damos cuenta de ello hasta que lo abrazamos y lo aceptamos. Que somos dos, y tres, y cuatro a la vez. Y que cada parte forma parte de un todo. ¿El objetivo? SER.

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DREW JIMÉNEZ ©