▪︎Ancorae•

‘Ancorae’, el título alrededor del cuál escribo y desarrollo preguntas, respuestas y preguntas. Un círculo que pretende ser un método sobre el que dibujar, teorizar, debatir, bailar, tocar, escribir, anotar, y muchos otros verbos alrededor de todos los ingredientes que los cuerpos de la danza española nos han dejado hasta el día de hoy, léase danza estilizada, escuela bolera, flamenco y otras danzas y músicas de tradición cultivadas en la Península Ibérica.
Un intento de conceptualización de la danza española para que en su híbridez (aquella que existe entre sus ramas específicas) se construya el puente entre tradición y vanguardia, tal y cómo lo ha venido haciendo hasta ahora, simplemente cambiando los códigos y despojándola de ciertas “politicidades”.
El cuerpo es política. Siempre. Y el de la danza española lo es mucho, y eso hace que sea extremadamente fácil enmarcarlo en distintos contextos y extremadamente difícil desemarcarlo una vez enmarcado. Es dúctil porque está atravesado por muchos cuerpos que se han ocupado de construirlo a lo largo de estos años, y ese individualismo férreo y político le ha dado el peso que tiene como danza. Es momento, por tanto, de reconfigurar códigos.
La danza cambia porque el individuo cambia, y el colectivo, por defecto, debe cambiar.
Con muchos compañeros de vida y profesión se habla sobre el hecho de darle otro nombre.
El hándicap y la riqueza que tenemos es que no olvidamos la raíz. La danza española no es una danza rebelde en ese sentido, pero es una danza muy sabia, y para ser rebelde debes saber de dónde vienes, y cuál es tu ficha para moverte en la dirección que se revela en tu rebeldía. Sí: la rebeldía es la manifestación de una o varias revelaciones. Y en este sentido la danza española está llena de revelaciones, que están empezando a rebelarse en otros prismas. En otras palabras, y resumiendo, Ancorae es la manera más holística con la que puedo encarnar mi propia política e ideologías sobre los cuerpos que hoy por hoy llamamos danza española, y para ello no queda otra que honrar la raíz y rebuscar en ella nuevos brotes.

A.


Universo de un cuerpo danzante.